Primero se me ocurrió la similitud a mí. Cuando se ha leído el libro de Ray Bradbury y visto la película de Truffaut, es muy fácil ir por el camino de la comparación.
Pero luego se me ocurrió que otros también debían de haber visto lo que yo.
Puse ambas palabras en Google y surgieron decenas de personas que están de acuerdo en esta coincidencia macabra.
En fin, lo mejor es empezar por el comienzo y para quienes no hayan leído el libro o visto la película acá va un poquito de información sobre ambos.
- El libro
Fahrenheit 451: la temperatura a la que el papel se enciende y arde. Guy Montag es un bombero y el trabajo de un bombero es quemar libros, que están prohibidos porque son causa de discordia y sufrimiento. El Sabueso Mecánico del Departamento de Incendios, armado con una letal inyección hipodérmica, escoltado por helicópteros, está preparado para rastrear a los disidentes que aún conservan y leen libros. Como 1984, de George Orwell, como Un mundo feliz, de Aldous Huxley, Fahrenheit 451 describe una civilización occidental esclavizada por los medios, los tranquilizantes y el conformismo. La visión de Bradbury es asombrosamente profética: pantallas de televisión que ocupan paredes y exhiben folletines interactivos; avenidas donde los coches corren a 150 kilómetros por hora persiguiendo a peatones; una población que no escucha otra cosa que una insípida corriente de música y noticias transmitidas por unos diminutos auriculares insertados en las orejas.
Resumen extraído de http://www.entrelectores.com
Sobre el libro, bueno, no es uno de los más logrados de Bradbury, pero su contenido de preaviso es genial, como lo fue Un mundo feliz de Huxley.
Lo cierto es que mientras menos acceso a la cultura, menos controversia y menos discusión contra los que gobiernan el mundo.
- Sobre la película
AÑO 1966
DURACIÓN Trailers/Vídeos 108 min.
PAÍS Sección visual
DIRECTOR François Truffaut
GUIÓN François Truffaut & Jean-Louis Richard (Novela: Ray Bradbury)
MÚSICA Bernard Herrmann
FOTOGRAFÍA Nicolas Roeg
REPARTO Julie Christie, Oskar Werner, Cyril Cusack, Anton Diffring, Jeremy Spenser, Alex Scott
PRODUCTORA Universal Pictures presents an Enterprise-Vineyard Production
GÉNERO Ciencia ficción
SINOPSIS Fahrenheit 451 es la temperatura a la que arde el papel de los libros. Guy Montag, un disciplinado bombero encargado de quemar los libros prohibidos por el gobierno, conoce a una revolucionaria maestra que se atreve a leer. De pronto, se encuentra transformado en un fugitivo, obligado a escoger no sólo entre dos mujeres, sino entre su seguridad personal y su libertad intelectual. (FILMAFFINITY)
CRÍTICAS ----------------------------------------
La tendencia de los cineastas de la Nouvelle Vague a coquetear con el cine de género da aquí uno de su más peculiares frutos. Como a menudo -por motivos evidentes- ocurre con la ciencia-ficción, es probable que el paso del tiempo no le haya sentado del todo bien a esta puesta en imágenes del célebre relato de Bradbury, sobre todo en lo referente a la estética. Sin embargo, no han perdido un ápice de su fuerza ni la denuncia del totalitarismo analfabetizador, sin duda más necesaria hoy que nunca, ni el lírico final, en el que el anhelo humano por ser libre se funde con la idea misma de 'libro'. Y eso es más que suficiente para volverla altamente recomendable. (Daniel Andreas: FILMAFFINITY)
Yo felicito al autor de este artículo
Gerardo Neugovsen
que mira algo más que la simple ley sino que la mira desde la óptica de un economista. Lo cual, en los tiempos que vivimos, no es poca cosa.
- Y finalmente lo que encontré en la web que me impresionó mucho,
La Ley antipiratería S.O.P.A. , una sospechosa conexión con la quema de lbros en las dictaduras
El genial escritor Ray Bradbury, famoso por sus narraciones de ciencia ficción, escribió en el año 1953 una obra que tuvo particular incidencia en los años 70, con la seguidilla de dictaduras en Latinoamérica. Se llamó Farenheit 451 en una alegoría a la temperatura en la cual arde y se quema el papel (equivalente a 223º C). La historia, muy sintéticamente, habla de una sociedad en el futuro donde los libros son quemados por orden del gobierno dado que la lectura genera ansiedad entre las personas, y el gobierno desea que sus habitantes sean felices. Ser felices significa que no se cuestionen los actos del gobierno y que los ciudadanos rindan sus labores. Uno de los personajes principales es Clarisse, catalogada como loca por pensar y a su familia de antisociales porque formulan preguntas, en lugar de dejar las preguntas al gobierno así como las respuestas. El otro personaje principal, Montag, influido por Clarisse, comienza a dudar de sus propias convicciones (es un "bombero' de los que queman libros) y se pregunta si es realmente feliz. La inmolación que realiza una anciana que prefiere morir quemada con sus libros a vivir en la ignorancia, lleva a Montag a cuestionar los ideales del gobierno y a luchar para que los libros permanezcan por sobre la ignorancia.
La curiosa batalla que se está llevando a cabo desde el parlamento norteamericano pero que nos afectará a todos si se avanza con su implementación, trasciende los límites de la piratería para centrar la discusión en el control del flujo del conocimiento y con ello de la felicidad, tal como ocurre en el libro de Bradbury.
Bajo la supuesta defensa de los propios intereses económicos por parte de las grandes multinacionales que controlan la industria de contenidos (música, editorial, videos, medios de comunicación y otros), se esconde la verdadera razón: Internet es un continente virtual en donde las ideas fluyen sin límites. Esto significa no sólo pérdidas económicas por piratería - principal excusa para tratar de imponer esta ley - sino también la pérdida de potenciales ingresos por ideas que se corporizan gracias a las redes y a la tecnología, pero que no derivan en ingresos para estas megacorporaciones. Sencillamente porque no poseen los derechos autorales.
Es ese fértil campo donde están floreciendo las micro, pequeñas y medianas empresas así como los emprendedores independientes y que ha posibilitado que las Industrias Creativas generen el impactante 7% del PBI mundial que se ha analizado en otros posts en este blog. Además estimula la generación de (auto) empleo que impacta positivamente en los desarrollos locales. Pero lo más relevante en perspectiva humana es el florecimiento del flujo de ideas, conocimientos, saberes, creatividad e innovación que, sin precedentes en la historia de la humanidad, está ocurriendo en estos momentos en nuestro planeta.
Estos señores de las corporaciones no están solo preocupados por ver enflaquecer sus otrora bien atadas vaquitas lecheras. Ven que el control sobre lo qué decir, lo qué pensar y lo qué hacer se les escapa de las manos. Y ahí radica, a mi modo de ver, la verdadera razón de esta casi irracional jugada buscando controlar cada palabra, cada sonido y cada imagen que circule por la Red. Porque si en el video de su cumpleaños, sus amigos le cantaron una canción con derecho autoral, no sólo que se le incriminará penalmente por haber subido el video a Youtube, sino que Ud. y sus amigos pasarán a la categoría de criminales según esta ley, a su proveedor de Internet lo multarán por haber permitido que se publique y nadie querrá cantar más nada en sus futuros cumpleaños...
Afortunadamente no todo es monolítico en el campo de quienes se creen dueños del conocimiento; la Heritage Foundation, una de las organizaciones más influyentes en estos temas en EEUU - asesoró a Reagan entre otros temas en la construcción del Escudo Antimisiles - no acuerda con los términos de la ley. James Gattuso, investigador de la Fundación, plantea que si bien se busca solucionar un problema real, no es la solución correcta. Este grupo declaradamente conservador y Republicano considera que la Ley SOPA aumenta los riesgos de seguridad a la vez que restringe la libertad de expresión (Ver nota publicada en el sitio www.cnet.com (ver nota en idioma inglés),
Si la cultura es un derecho inalienable de la humanidad. Si la libertad de expresión es una condición para la vida en democracia. Si Internet debe ser declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad (según las Naciones Unidas (hacer click aquí para ver enlace) y si Internet es también ese espacio donde surgen y circulan las ideas más novedosas que no rinden tributo ni piden permiso para existir, entonces TODOS Y TODAS debemos proteger ese espacio de las hambrientas garras de las grandes corporaciones.
Ojalá que esta vez la voz de la mayoría sea más poderosa que los intereses económicos de unos pocos. Haz circular esta nota y los videos, en defensa de tus propios derechos y libertades. Gracias.
Yo quiero felicitar al autor de este artículo
Gerardo Neugovsen
Porque desde su óptica de economista a mí me ha dado la respuesta a muchas preguntas.
Su blog es
http://eslaeconomiacreativa.blogspot.com
Gerardo Neugovsen
Porque desde su óptica de economista a mí me ha dado la respuesta a muchas preguntas.
Su blog es
http://eslaeconomiacreativa.blogspot.com




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